lunes, 23 de febrero de 2015

El Cristo crucificado de Ramírez al culto en el altar mayor de San Felipe

La imagen la cristo crucificado, que habitualmente recibe culto en la nave del evangelio junto a la entrada a la sacristía de la Iglesia Parroquial de San Felipe y Santigo el Menor recibirá culto a lo largo de la cuaresma desde el altar mayor del templo.

El crucificado de la parroquia de san Felipe es obra de José Ramírez de Arellano, y una de las imágenes más relevantes de entre las salidas de la gubia de este importante escultor aragonés, autor entre otras obras de los relieves en mármol de la Santa Capilla del Pilar. Es una obra que se ubica normalmente en el retablo del Santo Cristo, junto con las imágenes de la Virgen y San Juan, en la nave del evangelio. Se fecha hacia mediados del siglo XVIII y fue pagada, como otras imágenes de la iglesia pertenecientes a este mismo momento, por una pareja de ricos comerciantes de la demarcación parroquial, Juan Rodrigo y Esperanza Pérez, que al carecer de hijos destinaron a este fin su cuantiosa fortuna. La imagen de Cristo, ya muerto, inclina su cabeza hacia su derecha, presentando un cuidadoso tratamiento anatómico y una delicada policromía, que dulcifica el dramatismo del momento representado.