domingo, 12 de abril de 2015

Fallece, don Antero Hombría Tortajada, el capellán director honorario de la Cofradía de la Piedad

El capellán director honorario y hermano de la Cofradía de Nuestra Señora de la Piedad y del Santo Sepulcro, D. Antero Hombría Tortajada, ha fallecido esta mañana, Cofradía a la cual le ha entregado durante cincuenta y nueve maravillosos años lo mejor de su intelecto privilegiado y de su fe inquebrantable.

Don Antero Hombría Tortajada llegó a la cofradía de la Piedad el 28 de marzo de 1956, siendo Hermano Mayor don Luis Blasco del Cacho. Fue el Arzobispo de Zaragoza don Casimiro Morcillo González, quien se dignó nombrarle Capellán Vicedirector. Un cargo que serviría como apoyo y colaborador necesario de don Leandro Aína Naval, fundador y primer Capellán Director. A finales de 1975 don Leandro, nombrado Hermano de Honor y ya muy enfermo, se aparta de la primera línea donde había permanecido firme desde los albores de la cofradía. Un puesto honorífico del que apenas disfrutó unos pocos meses hasta su fallecimiento el 10 de diciembre de 1976. Antes, el Domingo de Pasión de ese mismo año don Antero Hombría ya dirigió la homilía en la misa de la Fiesta de la Titular como Capellán Director, era Hermano Mayor don José Castillón Lacorte.

La llegada de don Antero Hombría a la cofradía de la Piedad fue todo un acontecimiento, acogido magníficamente en el seno de la hermandad. Aquel joven de veintisiete años se revelaba ya como una de las mentes más preclaras y preparadas de la Iglesia en ese momento. Y no sólo en el ámbito regional o nacional. De hecho, a esa edad temprana, el currículo del Capellán Vicedirector de la Piedad resultaba ya sobrecogedor. Cursó los estudios de Filosofía y Humanidades en los seminarios de Alcorisa y Zaragoza, respectivamente. En la Universidad Pontificia de Salamanca obtuvo los grados de bachiller y licenciado, con la máxima nota otorgada por aquella universidad en cinco años. Ordenado sacerdote en 1953, estudió Derecho Canónico en el Pontificio Ateneo Lateranense, obteniendo la licenciatura ‘in utroque’, que no se había concedido desde nueve años antes. Siguió cursos intensivos de Derecho en el Institutum Canónicum de Munich y en el Instituto Católico de París, realizando prácticas en las Sagradas Congregaciones del Concilio y de Religiosas, y estudios en el Colegio de Abogados de La Rota. Con 28 años, en 1957, aprobó las oposiciones para la dignidad de Canónigo Doctoral de Zaragoza…

Si a todo esto le añadimos su cargo de Canónigo Arcipreste del Pilar, Deán del Cabildo Metropolitano, más diferentes cargos de toda índole, la publicación de estudios sesudos e imprescindibles sobre Teología, sus cátedras en el Seminario Mayor, que también dirigió durante algún tiempo, o sus continuas apariciones en los medios de comunicación, especialmente en Radio Zaragoza donde fue director de sus emisiones religiosas, podemos tomar conciencia del auténtico perfil y verdadera valía de don Antero Hombría: del hombre, del sacerdote, del religioso, del consiliario, del cofrade. Pero si hoy estamos tristes sus hijos de la Cofradía de Nuestra Señora de la Piedad y del Santo Sepulcro, sobre todo, es por una razón mucho más humana. Es porque apenas se ha ido y ya echamos de menos a la persona: su aliento, su bondad, su consejo, su rostro, su sonrisa. Y, sobre todo, su palabra. Siempre precisa, siempre preciosa. Y su voz amiga dirigiéndonos, mostrándonos el camino de la verdad, del amor, de la cofradía. Don Antero se ha marchado. Se nos ha ido despacito, poquito a poco, como era él: elegante, sobrio y discreto. Y al marcharse se ha llevado con él hasta apagarla, la voz más dulce y sabia con la que nunca nos haya hablado nuestra Madre de la Piedad. Su voz.

El velatorio será en el número 8 del Complejo de Torrero a partir de las 14:00 horas, y el funeral mañana a las 11.30 horas en la Basílica del Pilar. La Cofradía celebrará una misa funeral por el eterno descanso de su alma en fechas próximas que se comunicarán oportunamente.

fuente: http://www.lapiedad.es/tablon/noticias.asp