viernes, 3 de abril de 2015

Semana Santa 2015: Jueves Santo, por Jorge Gracia Pastor

Parece mentira y ya se nos ha ido un nuevo Jueves Santo. Intenso, como todos, vivido en la calle, como siempre. Desde la nueve y media que comienza el traslado de la Virgen Dolorosa del Prendimiento desde San Cayetano al Colegio de los Escolapios, hasta bien entrada la madrugada que finaliza el viacrucis de la Piedad por el Boterón.

La Coronación nos ha llenado mañana y tarde de viacrucis, morado y marrón, con su flamante piquete que cumplía veinticinco años. La Exaltación nos ofrece una seria procesión (tranquiliza ver que las dos Guardia Civiles no murieron ayer de congelación) con uno de los finales más solemnes y emotivos, seguida de la Crucifixión que, acompañada de una cofradía "dolorosa" venida de fuera y abriendo una sección montada a caballo su procesión, ha escenificado un final de viacrucis iniciado en Torrero, de lo más trabajado y original, con la tradicional suelta de tres palomas cargadas de deseos. Acto seguido, casi dando las tres de la tarde, Jesús abrazado a la Cruz hacía su entrada en San Cayetano, poniendo punto y final a la siempre agradable mañana de Jueves Santo y abriendo un paréntesis hasta las 18,45, hora que la Oración en el Huerto abrirá la tarde noche para diez procesiones más.

Donde no ha habido paréntesis ha sido en San Cayetano, durante todo el día acogiendo la devoción al Cristo de la Cama en su Monumento y las visitas a todos los pasos expuestos, con sus permanentes guardias entre entradas y salidas de procesiones. Para quien venga de fuera de Zaragoza, sin duda una de las recomendaciones más originales de esta ciudad que uno no se puede perder.

Tarde de Eucaristía y su propuesta de cortejo estudiado, trabajado y con fundamento. Y si el año pasado el Cristo del Amor Fraterno era acompañado por el silencio y el paso racheado de los pies de sus costaleros, este año, en el que la imagen cumple 25 años, los Ministriles de Zaragoza le han llevado en sonora y coral espiritualidad, y entre toque de tambores, sones de capilla, cantos corales y la banda de cornetas y tambores Nuestra Señora la Virgen del Pilar que ha acompañado al paso de Misterio, nos han ofrecido todo un repertorio musical inimaginable hace pocos años en esta ciudad. ¿Y en que ciudad se despide a un paso a costal traas su última "levantá al ritmo de un toque de bombos, timbales y tambores? Un solemne final, para una procesión cuidada y elegante.

Tarde de Oración en el Huerto, como hemos dicho antes, y sus siempre sorprendentes propuestas de procesión, con velos en los crucifijos y con sus toques característicos. Tarde de Prendimiento, sus tres pasos y sus cientos y cientos de cofrades llenando las calles (con parón incluido en las Murallas Romanas esperando la entrada del Silencio en el Pilar. Más pequeña, pero igual de importante para una tarde de catequesis como la de hoy, la procesión del Cristo Despojado de sus vestiduras,acogidos por el enorme gentío congregado en la plaza del Pilar tras su salida de San Juan de los Panetes, antes de ser entregado a la Columna y sus tres aniversarios, que han llenado las calles de capirotes y terceroles rojos y de todos los atributos y enseres procesionales que en un cortejo de pasión se puede llegar a tener. 75 años de procesiones, 50 desde Santiago, 25 con la Virgen de la Fraternidad en el Mayor dolor, que para que no nos equivoquemos de advocación, estrena un farol con su leyenda, como también de estreno iba el paso de la flagelación con su nueva y preciosa greca. "La Americana" nos ha rodeado en San Cayetano antes de escuchar el famoso redoble de despedida.

De la Columna a la Coronación y solo nos faltaría Jesús Camino del Calvario (que yo sepa hoy no ha aparecido)para llenar el Evangelio antes de acompañar a la cofradía de la Llegada al Calvario desde Oliver hasta San Cayetano. Desde allí vienen con sus dos pasos, la peana, una cofradía de San Juan de Mozarrifar y legión de seguidores del barrio. Entran en la plaza con su marcha "Akelarre" para ofrecernos otro redoble de los que no se olvidan.

Tras Llegar al Calvario toca el Silencio.... de nuevo en "silencio". El sentir cofrade agradece el esfuerzo que ha tenido que suponer recuperar de nuevo un grupo de heráldica y el toque con el que todos identificamos a la cofradía de San Pablo, además de ampliar el repertorio con solemnes toques de trompeta. Y al Cristo le acompañaba otra capilla musical. Sin duda la procesión más emotiva de todo el día. (por cierto, "al niño costalero" de los Domingos de Ramos se une ahora "la niña manola")

Es la hora del Descendimiento. Zaragoza ya se cubre de todos los colores y de la juventud de un colegio con una cofradía con 75 y una más Semana Santas. Con nuevo manto bordado, nueva cruz in memorian y el sonido inconfundible de sus redobles que suenan a jota, más el acompañamiento de una banda musical, tiñen de morado la fachada de San Cayetano.

Y tras el Descendimiento, el cuerpo del Crucificado se entrega a la Piedad de su Madre. Es ya Viernes Santo, hemos concluido una tarde de catequesis, mañana tocará Santo Entierro, mientras nos dejamos llevar por los sones de "PRIMICIA", "Timbales", "Bolero", "la india", las jotas y saetas del Boterón y acompañamos al Cristo del Refugio en sus 75 años por las calles de Zaragoza.

Y la Virgen de la Esperanza de los Agustinos, a la que esperamos el Domingo de Resurrección, ya en San cayetano, pone punto y final a esta crónica desordenada de la Pasión según Zaragoza en la noche más mágica de todo el año.


Por Jorge Gracía Pastor