martes, 12 de marzo de 2013

La Columna restaura la corona imperial de Nuestra Señora de la Fraternidad

En el año 2003 la R.P.A.I. y P. Cofradía del Señor atado a la Columna y Nuestra Señora de la Fraternidad en el Mayor Dolor aprobó realizar una suscripción popular para conseguir fondos con los que comprar una nueva corona imperial para la Virgen. La aportación voluntaria de los cofrades hizo que el año siguiente el deseo se hiciera realidad y, tras varios viajes, se adquirió una corona en los Talleres Villarreal de Sevilla que costó 6.812 euros. Tras el decreto de imposición de D. Elías Yañes se impuso la misma en la parroquia de Santiago el día 28 de enero de 2004 por el Obispo Auxiliar D. Alfonso Millán.

Dado el deterioro que ha sufrido la corona en estos años la propia Cofradía a procedido a restaurarla para que vuelva a lucir como lo hizo el año de su estreno o más si es posible. A pesar de no ser muchos los años que ha procesionado, nueve desde el 2004 al 2012 incluyendo ambos, la corona se encuentra bastante maltrecha. Habría que diferenciar dos temas.


Por un lado lo que puede denominarse la arquitectura de la corona. Se trata de una corona en la que prima la decoración sobre la estructura, y esto, acompañado seguramente de que no es lo mismo llevar la Virgen a costal que a ruedas por las calles de Zaragoza, muchas veces con adoquines o baldosas, y otras como el año pasado por medio de obras, ha hecho que el continuo cimbreo de la estructura la haya deteriorado y se encuentre claramente desestabilizada e inclinada hacia delante, habiendo sido necesario reforzar los anclajes con nuevas soldaduras antes de que se soltara del todo definitivamente.

La segunda parte es el dorado. En su día se doró con una micra de oro, lo que a la vista está que ha resultado claramente insuficiente ya que en muchas de las partes se ha desprendido casi en su totalidad dándole un aspecto más oscuro. Además esto se ha acentuado mucho más tras realizarse la actuación sobre el punto anterior habiendo perdido todo el dorado en las zonas donde se han realizado las soldaduras.

Dado que este año el paso de la Virgen va a salir a la calle totalmente reformado se ha creído conveniente aprovechar la ocasión para restaurar la corona antes de que se deteriore más y que sea como un “reestreno” para todo el conjunto y luzca como nueva la próxima Semana Santa.



Para ello, la Cofradía se ha puesto en contacto con un taller de Zaragoza que la está restaurando en cuanto a un nuevo anclaje de la estructura que le dé una mayor solidez, para después llevarla a Salmerón, taller de arte religioso donde también ha sido arreglado el paso de la Virgen, donde se realizará un cromado con un baño electrolítico de 70 micras de níquel para después darle un chapado en oro de ley de 12 a 16 micras.

También se va a cambiar la medalla que llevaba por una de las esmaltadas oficiales de la Cofradía. La que se ha procesionado hasta ahora se sacará a sorteo mediante unas papeletas que saldrán a la venta y lo que se recaude se añadirá a los donativos que se hagan, para cubrir el precio total de la restauración que asciende a aproximadamente 1500 euros.