jueves, 2 de abril de 2015

Semana Santa 2015: Miércoles Santo, por Jorge Gracia Pastor

Te lo digo todos los años. Es difícil escribirte desde el Miércoles Santo, cuando la visión de uno está condicionada por lo que permite un tercerol y la permanencia durante cinco horas en un sitio de procesión. Pero, como a cualquier cofrade, es como nos gusta estar, donde nos gusta estar. No cambio hoy mi tambor, mi guía o mi vela, que más da lo que lleve, por un sitio en una acera o por un ir y venir de un lado a otro para no perderme detalle de las siete procesiones que hemos tenido esta noche.. La verdad es que podría contarte lo que siento bajo el tecerol, pero me quedaría un poco "vainilla" (olor de incienso, por supuesto).

Hace años que calificamos la de hoy como noche de "encuentros". Este año más todavía cuando la dolorosa y Jesús Camino del Calvario celebran 75 años conmemorando uno de los actos con mayor bagaje histórico de nuestra Pasión,; un acto que se remonta en lo siglos más allá del nacimiento de estas dos cofradías. Y para conmemorarlo, la Dolorosa ha pedido permiso a la Sangre de Cristo para poder procesionar con la que fuera su imagen fundacional. Y lo ha hecho en la misma peana con la que lo hacía entre 1987 y 1994 para participar en la procesión de la Soledad. Soledad, se quedó con ese nombre en apenas ocho años (cuando la verdadera Soledad de Palao es la Piedad). Una lastima haber perdido el derecho sobre esta imagen (que se comenzó a perder en 1949). Una de las imágenes con más historia, misterio y belleza escultórica del patrimonio de la Sangre de Cristo. E historico ha sido ver, en el inicio de la procesión tras el estandarte de la Dolorosa y los atributos de cabeza, a los hermanos receptores de la Sangre de Cristo sacar a su Virgen a hombros par cederlos a los hombros de los cofrades de la Hermandad de San Joaquín. Sin duda ha sido la protagonista de la noche, por la novedad, por el reencuentro con una querida imágen y porque, si nada lo remedia y se acercaran posturas entre quienes así lo desean, seguramente no la volveremos a ver así. Y menos con el conjunto de joyas de verdadero valor que lucía hoy la imagen, junto al famoso manto de las estrellas. Hasta Valle, muy del Dulce Nombre ella, me envió un wassap a media tarde, durante el acto del traslado del Cristo de la Cama al Monumento (otro de los actos de corto recorrido histórico abierto al público pero de enorme calado devocional, este año a las 18 horas), diciéndome: "Jo, que bonita está la Virgen de Palao". Y es que a pesar de la amargura y el momento, no se le puede decir eso a todas las imágenes. Ha sido emocionante volver a verla en la calle. Ojala se vuelva a repetir.

También ha sido protagonista el paso de la Caída, el primer paso particular de una moderna cofradía (y al decir moderna no contamos ni a los Nazarenos ni a las esclavas) y en torno al cual se dio forma a la recuperación del Encuentro (la historia de nuestra Semana Santa va de recuperación en recuperación... por lo cual recuperemos a la Virgen de Palao). Hubiera sido una buena ocasión para recuperar con la celebración a la Guardia Pretoriana (que no es lo mismo que la Guardia Romana que si hemos visto en los últimos años) dando escolta. Escolta la de la Guardia Civil a la Dolorosa; esto si que ha sido novedad y primicia. Y como hoy es Miércoles Santo, al Calvario le toca encontrar a su Cristo con la Dolorosa, si bien, recuperando los primeros veinte años de "encuentros" ha sido el paso de la Caída, al cual se ha acercado la Madre Dolorosa, en una fría y ventosa noche en la plaza del Pilar, donde ejercía de orador el Reverendo Padre Carlos Parra y con la Televisión Autonómica de testigo para el resto de Aragón, bajo los comentarios de dos expertos del Encuentro Ricardo Marzo y Ricardo Navarro. ¿Lo has visto?. Todo ha fluido bajo el guión establecido, aunque más que guión, el "Encuentro" tiene una autentica "escaleta". Solo el frío no entraba dentro de lo previsto. y yo he pasado hoy más que en 1996 con el "encuentro de la alcaldesa Rudi.

Bajo el tercerol he rezado los Siete Dolores. He marcado el paso al son de la lenta, de la cortada..... me he acordado de los que no están, de los que no estais y de los que están (y maldita la norma de los 130. Nos roban uno de los momentos más intimos y sutiles del año, todos juntos en San Cayetano). Me he cruzado con el Ecce Homo y he oído sus matracas al compás de las timbaletas de las Siete Palabras (tal vez por última vez). He visto un trajín de flores, un ir y venir de ramos. He oído jotas y el Stabat Mater de Kodaly (un encuentro sin él tendría algo menos, y si alguna vez oyéramos el Lacrimosa de Mozart.....). Y también a las cornetas del Calvario y a lo lejos los tambores de la Humillación camino de su acto de la Amargura.

Más lejos, tanto que no llega el olor a vainilla, el canto de las saetas, la banda de cornetas y tambores de San Pablo, acompañando por primera vez a la Humildad y a un paso a costal con el sencillo paso a que sacan los Miércoles Santo con la única imagen de Jesús, seguramente con petalada incluida,. Hemos tenido el viacrucis de esta cofradía por las viejas calles de la Magdalena. Como viacrucis han tenido en el Barrio Oliver con la Llegada al Calvario y en Torrero de nuevo con la Crucifixión, además del de las viejas calles de Altabás con el Ecce Homo antes de cruzar el Puente de Piedra en una noche de cierzo poco amable con los terceroles. Pero no nos quejemos, que la primera mitad de la década de los años 10 de este siglo XXI de amable para el Miércoles en particular y toda la semana en general.

Pero todo esto TE lo tendrán que contar otros.......

Por Jorge Gracía Pastor