jueves, 18 de febrero de 2016

El Quinario a Jesús de la Humildad abre las puertas de la Cuaresma

La Hermandad y Cofradía de Nazarenos de Nuestro Señor Jesús de la Humildad entregado por el Sanedrín y María Santísima del Dulce Nombre celebró la pasada semana el solemne y devoto Quinario con besamanos en honor a Nuestro Señor Jesús de la Humildad, titular de esta corporación, culto con el que la Hermandad da inicio a la Cuaresma.

El Señor de la Humildad, estuvo ataviado durante el quinario con su túnica de tisú bordada por el taller de bordado de la hermandad, luciendo en su cingulo la medalla de la casa de Andalucía, así como las potencias doradas de divinidad.

Los dos primeros días de quinario el Señor estuvo colocado sobre un espectacular altar efímero formado por un respiradero lateral del paso de palio sobre los cuales se situaba el respiradero delantero del paso de palio y en cuya cúspide encontraba Jesús de la Humildad. Así mismo, escoltan al Señor que talló Francisco Berlanga de Ávila, los arboles del paso de misterio, portando círios de cera blanca y todo ello acompañado con calas blancas y otras flores de tonalidades blancas.

Los tres últimos días el Señor bajó del altar para ser puesto en besamanos sobre el peanil del palio de la Virgen del Dulce Nombre, y en su lugar se colocó la cruz de guía de la corporación de la que pendía un sudario de forma que se simulaba un calvario, y a cuyos pies  se dispusieron diversos símbolos de la pasión, como la túnica del señor, la calavera de Adán y el INRI.

Culminaba el altar efímero las bambalinas delanteras del paso de palioi de la Virgen del Dulce Nombre.

El último día del quinario tuvo lugar el VIII Pregón de la Juventud Cofrade, que este año corrió a cargo de Domingo Figueras Gil que lleno la iglesia del convento de Santa Mónica.

Fotografías:


Fotos de Jorge Sesé

Fotos de Oscar Puigdevall