viernes, 3 de junio de 2016

La Virgen del Rosario del Silencio recibió los besos y las flores de sus hijos

La Cofradía de Nuestro Padre Jesús de la Agonía y de Nuestra Señora del Rosario en sus Misterios Dolorosos consagró el pasado sábado, 28 de mayo, el solemne y devoto besamanos de su titular mariana, la Virgen del Rosario.

Este culto se desarrolló delante del altar de la cofradía en la capilla de su sede canónica, la Insigne Iglesia Parroquial de San Pablo, con gran afluencia de fieles y devotos al acto de la flor organizado por las dos corporaciones penitenciales de la parroquia.

La Virgen del Rosario se presentaba a los pies del Cristo de la Agonía, en el lugar donde habitualmente se encuentra el altar de la capilla que en esta ocasión se había desplazado para dejar su lugar a la dolorosa que tallara Jacinto Higueras. La imagen estaba escoltada por sendos tríos de candelabros de cera blanca. El exorno floral fue compuesto en base a las distintas flores que fueron entregando cada uno de los devotos de la virgen.

Lucía la antigua saya y cuerpo de salida realizada con bordados de un antiguo manto de la Virgen del Carmen, pieza que es la que vestía la imagen antes que fuera confeccionada la actual. A la cintura ceñía un cinturón de esparto tan característico de esta corporación y tocado en tul bordado.

Además, se da circunstancia que es la segunda ocasiones que tiene lugar un besamanos desde que ejecutará esta imagen el imaginero. La primera vez tuvo lugar hace seis años, en 2010, también el último sábado del mes de mayo.

Fotos de Oscar Puigdevall